
Han pasado dos semanas y 3 días desde que te dijimos que si. Una semana y 4 días desde que te fuiste a trabajar. 16 semanas desde que cachorr@ nos acompaña, creciendo en mi panza.
El tiempo me sobra y me dedico a cuantificarlo en días, horas, semanas y eternos segundos. Aunque nada a cambiado, ni nuestro amor ni el que cada día sentimos por nuestro hij@, todo es diferente. En las mañanas lo primero que hago es vestir mi dedo con el hermoso anillo que nos une y soy feliz. Voy al baño, miro en el espejo mi vientre y el tesoro que ahí dentro guardo y soy feliz. Es un sentimiento difícil de explicar, una mezcla de paz y alegría medio caótica, la nostalgia por tu ausencia y la ansiedad de ver la cara de nuestr@ bebit@.
Ha sido genial ver coincidir el inicio de mi segundo trimestre con la nueva etapa que Iván y yo comenzamos a construir. Pocos días antes de nuestro matrimonio comencé a revitalizarme, la energía fue inundando todo mi ser y las nauseas y malestares me abandonaron definitivamente. La panza comenzó a mostrarse, ya más durita y claramente agrandada por el bebé y no por el pan. Ahora espero ansiosa la llegada de mi marido para mostrarle orgullosa cuanto hemos cambiado, poroto y yo.
No tengo mucho que escribir, me devoro los sentimientos y no me queda espacio para explicarlos. Si no fuera por esta necesidad casi patológica de publicar todo, incluso lo más mio, estaría en un silencio tan obstinado como el de tanino. Pero soy mujer, no puedo contener todo esto que siento y el blog sigue siendo un escape, un maravilloso escape.
lunes, septiembre 22, 2008
vida de casada
viernes, agosto 22, 2008
15 dias y contando....
Eso es lo que falta para que Iván y yo atemos el nudo...dos semanas para dejar oficialmente el mundo de los solteros y convertirme en la orgullosa mujer del negro. Estas últimas semanas me las he pasado recordando y revisando, como si estuviera viendo una pelicula y no mi vida; ha sido todo tan rápido y perfecto, como si estuviéramos siguiendo un guión y cada escena fuera ensayada un par de veces antes.
Y tal vez si las ensayamos, con otros actores, en otras vidas.
Me cuesta encontrar imperfecciones a estos momentos. A pesar del malestar del embarazo, que por suerte pasan poco a poco, e incluso la emergencia de salud del abuelo de Iván, que nos obliga a postergar las celebraciones para más adelante, todo parece calzar en el trazo correcto. Es increíble descubrir que en el tiempo donde mi vida ha tenido cambios más potentes y rápidos es cuando siento que el ritmo de ésta se vuelve más placido. La navegación es tranquila y no se siente la velocidad.
Me costó 30 años llegar a donde ahora estoy. Cuando chica nunca imaginé que demoraría tanto tiempo, sentía las tres décadas demasiado lejanas y casi como el ocaso de mi vida. ja!. Ahora me cuesta creer que llevo esos kilómetros acumulados....sobre todo cuando me miro al espejo y solo veo a una pendeja que me sonríe, con algo de sabiduría en sus ojos y un par de arrugas que antes no estaban. Como sea el calendario no miente, pero tampoco el espíritu, que ahora mismo me dice al oído "estas justamente donde tenías que estar, en el momento preciso, con la persona indicada. Ni antes ni después".
Así que bueno, faltan 15 días que me sobran, que no necesito para nada y que no voy a extrañar.
Nuevo Modo Operandi: Madre, Mujer y Amante.
sábado, julio 19, 2008
7 semanas

Creciendo dentro de mi. Alimentándote de nuestro amor, de nuestras enormes ganas de tenerte con nosotros.
Siete semanas de un amor infinito, sabiduria ancestral y sentir que mi cuerpo ya no es mio, sino todo tuyo.
Nuestr@ hij@, tan buscad@ y esperad@. Y ya estás aquí, alojad@ en mi vientre, arrastrándome a la aventura más loca que viví jamás, completamente a merced de las hormonas y las emociones, tratando de hacer mi vida lo más normal posible, cuando en realidad no queda un gramo de normalidad en ella.
Tu eres nuestra bendición.
jueves, junio 26, 2008
como dice tanino...
No es casualidad. Nada en la vida es al azar y cuando estamos despiertos, realmente despiertos, nos damos cuenta de como todo se conecta.
Mis viejos amigos a veces me preguntan que pasa con la Valeria alegona, cronista y crítica del sistema, la que grita las injusticias de la vida, que analiza el mundo y su porquería. Extrañan mis textos, o la rabia que me caracterizaba. Es cierto, mi cambio ha sido muy radical, casi irreal podría decirse, pero la verdad es que no volvería atrás ni muerta.
Hoy fui a ver a mi gran maestra, la que me entregó toda las herramientas que hoy son las bases de mi nuevo existir. Fui a contarle que al fin entiendo el verdadero significado del amor y el desapego. Que ya no tengo culpas ni acumulo rabias ni fantasmas. Aprendí a mirar con luz y la claridad de la vida me sorprende y emociona, mis lágrimas siguen siendo saladas pero disfruto su sabor porque son lágrimas de alegría. No tengo penas ni grandes dolores... no tengo miedo.
Ella me recibió con sus brazos abiertos y por primera vez pude entregarme a su abrazo. Y lo sentí. Y se me infló el pecho de orgullo. Y aunque ya lo sé -y ella sabe que lo sé- me dijo contenta: "Que linda estás, como brillas".
Hablamos dos horas que se hicieron cortas y las pocas defensas que me quedaban fueron cediendo una a una. La certeza se hizo carne, piel y lágrimas. Yo sigo luchando, sigo siendo yo, pero mi batalla la hago desde el amor, sin armas y sin odios. No puedo explicar la magia que significa para mi respirar cada segundo, descubrir tantas bellas almas a mi alrededor, tanta felicidad que no me cabe y tanta tristeza dejada en libertad.
He aprendido a vivir.
viernes, junio 06, 2008
....
6 de junio, 8:57 am. Una semana levantándome de madrugada para intentar que los días duren más, avanzar con el trabajo pendiente antes que tu recuerdo se apodere de mi mente. El resultado: te apoderas de mi más temprano.
Ayer no pude más y salí a pasear por un soleado pero húmedo viña del mar. En las orejas, Julieta Venegas y el disco Si, mil canciones mamonas que dan exactamente con lo que siento. Claro, ella lo escribió justo antes de casarse, supongo que es perfecto para mi humor. Di vueltas por
Volví porque tenía frío, pero aún sin ganas de sentarme nuevamente frente al computador. Así que llene la tina, fume un porrito, y mientras esperaba la temperatura ideal jugué con mi maquillaje. Me di cuenta que todo lo que hago, lo hago pensando en ti, te lo doy en ofrenda por amarme, por amarte. Me encontré linda y saqué fotos, no de narcisa, para compartirlo contigo.
Mientras me bañaba y meditaba me di cuenta de cuan internalizado tengo esta ausencia-presencia tuya. Y me equivoco cuando digo que te extraño, no es eso. ¿Cómo podría echarte de menos cuando siempre estás a mi lado?. La próxima vez que hablemos te diré “hoy te tuve muy, muy cerca amor”.
A veces me pasa que respiro hondo, con tiempo, te descubro escondido en mi corazón y no puedo evitar dos lágrimas emocionadas.. o tal vez más.
Creo que ya sueno latera, esto de no hablar más de mi, de no tener espacio para la crítica. Siguen existiendo tantas cosas en el mundo que me crispan los pelos, me sulfuran y asquean, pero no puedo evitar sentarme y escribirte a ti. Hago enormes esfuerzos por dividir mi cerebro y mantener dos procesadores funcionando, como un pc de última generación. Tengo que aprender a convivir con estos sentimientos tan plenos, que por primera vez me hacen entender a las famosas dueñas de casa que no hacen más que esperar por sus hombres… últimamente ando con compulsión por la cocina y el orden, actividades mecánicas que no necesitan de mi intelecto, que esta lleno de ti y no le queda memoria libre. Sorry, server error.
9:16 am.
jueves, mayo 15, 2008
viernes, abril 25, 2008
Manuel
Supe de Manuel en Septiembre, cuando era poco más que una idea. Lo esperamos en familia, recordando el increíble viaje que tuvieron que hacer para que llegara.
Manuel tiene 3 días y sólo conoce de amor. Su padre es mi primo, a quien adoro. Su madre es amiga de la familia de toda la vida, casi criada por mi tia, quien acaba de hacerse abuela por partida doble.
Manuel vino a celebrar la vida y yo la celebro con él.
FELIZ NACIMIENTO PEQUEÑO. TE AMO. 
VIENTOS DE CAMBIO
Sabía que éste seria un año de cambios, de vientos borrando viejas huellas, pero nunca llegué a dimensionar la fuerza con que llego este huracán. Todo dio vueltas, lo malo se convirtió en bueno, la cesantía en trabajo, el desamor en amor…
No paro de preguntarme que fue lo que pasó, en que momento me convertí en este ser tan sabio que respira con mis pulmones, que vive dentro de mi piel. No me convenzo que pueda ser yo la que habla y piensa y reacciona y acciona; miro a mi alrededor y no veo problemas, está todo tan sano!!!. Me cuesta acomodarme en esta vida tranquila, sin caos, que funciona tan rápido como la otra pero sin vértigo, sin miedo
El negro volvió al sur a un nuevo trabajo que lo tiene más cerca de mi. Ya no hay inseguridad de cuando podría venir, no hay enormes sacrificios de tiempo y dinero, sólo la lucha contra el clima y la naturaleza. Cada 14 días hago un machitúm para aquietar las aguas, que se abran los cielos y lo dejen venir hasta mi. Y como soy media bruja, confío que estará seguido en mis brazos.
Yo firme contrato. 4 años de trabajo boleteando, sin salud, sin pensión, sin nada.. y por fin tengo un papelito firmado que me dice “ok, ahora si puedes enfermarte tranquila”. Siento que avanzo a paso seguro, voy a cumplir 9 meses en mi trabajo y no tengo ganas de cambiar. Avanzo poco a poco, agarro seguridad, confianza y aprendo, aprendo, aprendo…
Decidimos vivir juntos, seguir el camino juntos, hacernos viejos juntos, construir una familia juntos. Ya compramos refrigerador, es lo primero “nuestro” en esta cadena que une lo “tuyo” y lo “mio”. Ivan es mi compañero, lo supe desde el día que lo ví por primera vez y el tiempo sólo sirve para confirmarlo; nunca estuve tan segura y tranquila, sin un asomo de ansiedad, y siendo feliz con el simple hecho de tenerlo a mi lado.
El ciclón parece caotico, pero su soplo era lo que necesitaba para ordenar mi vida. En el centro quedó todo lo que amo, que me hace feliz, que me hace bien. Las energías se mueven y todo lo que me ataba se destruyó, voló lejos como la casa de dorothy.
Y lo que me tiene más feliz es que por primera vez siento que no estoy jugando a tener una vida, a ser grande y responsable. Ahora me siento fuerte para asumir proyectos serios, sin pedirle nada a nadie, ni vivir de la costilla de nadie. Sin necesitar la aprobación de nadie, siguiendo mi corazón, libre de ataduras.
lunes, marzo 24, 2008
cuando el amor hace ver la luz
Hace un rato que no escribo nada que no sea trabajo y más trabajo. No me quejo, me gusta lo que hago, pero me estaba haciendo falta un tiempito para mi y para actualizar este rinconcito.
No se porqué me cuesta tanto agarrar la pluma –o el teclado- cuando las cosas en mi vida van viento en popa. ¿será que tengo miedo de espantar las buenas vibras o que si al escribirlas se rompe el hechizo, vuelvo a ser un sapo que vive en una cienaga espantosa y maloliente?. Pero no importa, me gusta el peligro y tengo la enorme necesidad de seguir contando mis nuevos buenos dias.
Lo primero es que el amor se quedó pegado en mi alma y ya no se quiere ir. Han sido 4 meses de una intensidad que no creí conocer jamás, aprendiendo una nueva manera de amarlo y de amarme. Me sorprendo cuando me doy cuenta que no tenía idea de lo que el amor era hasta conocer a mi negro, que me llena de alegría y de una paz enorme. Con él me siento grande sin dejar de ser niña, creo que puedo conquistar al mundo y saltar al vacío sin hacerme trizas, estoy protegida y acompañada, nunca sola aunque muchas veces no estamos juntos.
No sé si el circulo se cerró al conocerlo o porque se cerró él entró a mi vida, pero tengo la tincada que fueron dos procesos paralelos que me llevaron a su lado y que hoy me hacen mirar satisfecha a mi alrededor. Aunque me cueste decirlo y a veces siento que es muy pronto para sentirme así, estoy completa. Tengo amor, familia, trabajo y un grupo de amigos que cualquiera se quisiera tener. Veo la vida con todos los colores posibles y aunque siempre habrá desafíos que superar ya nada me saca de mi centro.
Hace un par de semanas atrás recibí una llamada donde me decían que perdería mi trabajo. No era por algo personal ni tampoco porque estuviera haciendo mal la pega… simplemente se acortaba el presupuesto y la otra periodista tenía fuera maternal. Mala cuea y punto. Por esos días el Iván disfrutaba de una licencia que lo tendría 15 días a mi lado, y con la que aprovecharíamos de viajar al sur; yo a ver mi tesis, él a buscar un trabajo más cerca. Realmente agradecí su presencia ese día; me dio todo su apoyo sin preguntas, me ofreció su abrazo para llorar y desarmarme, me apapacho, y me consoló sin palabras. Mi pena era miedo, pensé que las cosas empezaban a desmoronarse como siempre, que al final terminaría despertando del hermoso sueño que es vivir a su lado y volvería al caos de siempre.
La cosa sólo empeoró. El día que llegamos a valdivia mi jefe me llama para tomar un trabajo urgente y tuve que rechazarlo; era la única semana libre para poder hacer mis papeleos universitarios y disfrutar de unas minivacaciones con Iván. Debo decir que me angustié un poco, pero tengo que hacerme cargo de mis decisiones y sentí que esa era la correcta. No me quedó otra que encomendarme al supremo y tener fe que mi trabajo habla por si solo y no necesito correr ni lamer botas para mantenerlo. Insisto, sin el apoyo del negro no sé como hubiese hecho para mantener la calma. Pero la mantuve, hice mis papeles, disfrutamos como locos, vimos a mis amigos y a los suyos y volví con las pilas cargadas a mil.
Retorné a una semana del terror. Mucha pega, mucho santiago, mucho extrañar a mi negro que se quedaba en el sur buscando nuevos horizontes. En medio de nuestro paseo decidió renunciar a Aysen, ir a buscar sus cosas y arriesgarse con una pega mejor pagada, mejores turnos, mas cerca. Aunque estábamos confiados que las cosas saldrían bien, los dos cesantes no era un buen escenario. Aún así, la antigua Valeria no apareció. No perdí la calma ni las ganas, la energía siguió a mil, haciendo lo que mejor se hacer y mandando toda la buena vibra para que todo saliera perfecto y pronto tenerlo a mi lado. Así llegó el viernes y mi teléfono sonó con esa llamada que no quería contestar. Era mi jefe y estaba segura que venía la pata en la raja.
Contesté. Después de un hola que tal, todo bien, si y tu, me dice “te llamo para ofrecerte una pega. Es paralelo a lo que estás haciendo ahora, tienes que estar un poco más formal y viajar más seguido, al menos todas las semanas”. No lo pensé mucho, pregunté si podía hacer las dos cosas y seguir viviendo en viña, me dijo que si, y acepte. La verdad, es que dejé de escuchar cuando me dijo te ofrezco un trabajo paralelo a… y sólo recuperé la cordura para aceptar y cortar. Respiré profundo y llamé al negro, que estaba llegando a la patagonia, para contarle. No podía más de alegría y le gritaba “ahora soy pudiente”!! JAJAjJaAjjAAjJA, puchas que felicidad más feliz el poder compartir con él mis alegrías y éxitos, que los sienta como suyos y grite de vuelta.
Mi negro se vino el martes para estar conmigo en semana santa y esperar que lo llamaran de alguna de las pegas donde dio entrevista. La idea era conseguir una pega de lo que fuera para juntar plata porque esas cosas se demoran y no era seguro que lo llamasen, pero el mismo miércoles que llegó lo llamaron. Tenía que presentarse el lunes, en la empresa que él quería, con los turnos que el quería, con el sueldo que él quería. Estábamos en la casa con una amiga, y gritamos de alegría. Ahora yo escribo mientras espero noticias de la entrevista, que es a las 3 de la tarde. Mantengo mis dedos cruzados y trato de concentrarme en mi pega, sin mucho resultado. De hoy dependen muchas cosas que me emocionan, que espero poder escribir en otro momento, con mas noticias positivas.
Y bueno, así está mi vida. Todo sobre ruedas, tranquila por la vida y disfrutando a concho este regalo que me mandaron, que merezco y que cuido con todas mis fuerzas. Me gusta leer blogs como los de
Te amo Iván.
miércoles, febrero 06, 2008
TIC TAC
Quedan pocos días, entré en la recta final, esa que tanto nos asustan cuando somos chicos. Voy a ser treintona, tres décadas vivida –y que bien vivida señores!!!. Algunos me han dicho que se viene una depre, otros que son los mejores años, y yo sólo siento que es una nueva etapa que todos tenemos que pasar.
Mi vieja me tuvo cuando tenía 31, y yo soy hija única. Siempre cuenta que, al llegar a la clínica para tenerme, la catalogaron de “primeriza añosa”. Eso la mató un poquito. Ahora yo pienso que si ella se parece algo a mí simplemente no podía ser de otro modo, que yo recién pienso en los hijos como algo que podría ser, donde no me sentiría jugando a las casitas con bebés prestados.
Pero me desvío del tema…
Estoy viviendo mi último mes como veinteañera, una edad que me acompañó en los momentos más determinantes. Entre a los 20 lejos de mi familia, celebrando con amigos prestados, haciendo salud con un jugo mientras otros se emborrachaban hasta el desmayo. Mis 21 fueron en Europa –si, si.. cualquiera se quiere un cumpleaños así- pero volví ha estar rodeada de desconocidos, comiendo la pizza más mala de mi vida en Roma. No se crean eso que los italianos son las mejores pizzas, no señor… las mejores son las argentinas.
Cuando iba para los 22 me rompieron el corazón por primera vez, pero no fue hasta mayo que me di cuenta que había sido el mejor de los regalos. 23 en el norte, viajando con mi vieja. Los veinticuatro llegaron al fin con un asadito, amigos y anais y los 25 vinieron con un extreme makeover; corte de pelo y 10 kilos menos. A los veintiséis el descontrol entraba a mi vida, segundo año celebrando con los demonios, y después vino el tercero, a los 27, en santiago y de amanecidas. Veintiocho, borrachera eterna y nuevamente un corazón roto, pero no él mío… si de algo me arrepiento en la vida fue de esa mañana, el filo de mis palabras y la peor manera de olvidar mi primer gran amor.
Los veintinueve los pasé tal cual como quería, celebrando el inicio del viaje hacía una nueva etapa, rodeada de gente que me quiere, feliz a pesar de las miserias, sintiendo fé por primera vez. No me equivoqué, ha sido un año intenso y doloroso, pero el mejor de todos. Algo hizo click y aprendí a ser feliz.
Ahora, a días de despedirme de los veintisiempre, paro un rato para hacer este recuento. Y sonrío, satisfecha. ¿Cómo pasaron 10 años tan rápido?, ¿cómo hice para tener un viaje tan redondo?. Me doy cuenta que la vida es un espiral, que tarde o temprano volvemos al mismo punto, pero en otro nivel, con otra sabiduría, y con mas herramientas para hacer las cosas bien. Nunca pensé que mi llegada al club de los treinta sería tan perfecto, energético, y tan distinto a como lo imaginé de niña. No tengo mi parejita de niños felices ni un marido todo ondero, la casa en la playa no existe y tampoco el jeep viejo y refaccionado. Pero lo tengo a él, me tengo a mí, y todo este amor que desborda.
Me despido de mis veintinueve sin problemas, como la serpiente se desprende de la piel ajada. Me sirvieron para crecer y aprender, me mantuvieron viva y protegieron mi cordura en esos años de locura. Me hicieron lo que ahora soy, la mujer que siempre soñé y por eso los voy a extrañar y recordar con mucho cariño. Pero, para ser honesta, no puedo estar más feliz de que ya se terminen.
A todos los que me acompañaron durante estos 10 años y para los que esperan grandes celebraciones: éste año no estoy, no existo, no celebro, no comparto. Estos 30 se vienen sólo yo y él, mi nueva vida, mi calma, mi alegría. Les agradezco a todos el cariño que me tienen y les pido no se enojen, no es egoísmo, es sólo un inmenso amor que no deja espacios. La celebración se viene el fin de semana después… que una puede cambiar, pero nunca taaaaanto!!!!!!!!!.
martes, enero 15, 2008
adios Patricia

Un día cualquiera, cuando tenía 12 o 13 años, en esas búsquedas ávidas de lectura, me tope con un libro más bien grueso y de simple diseño. En la tapa se leía "Los Zarpazos del Puma" y salía la foto de un helicóptero. Me llamo la atención y sin preguntarle a mi vieja se lo robé para leerlo.
No alcance a darme cuenta cuanto significaría en mi vida leer la primera página, pero a penas empecé la lectura entendí que el texto me había buscado a mi y no al reves. Mientras iba devorando página por página sentía como el velo que tapaba mis ojos se corría. Lloré muchas veces, sintiendo en lo más profundo cada historia de horror y tortura, cada muerto, cada desaparecido.
El nombre de Patricia Verdugo se me incrustó en la memoria. Fue ésta mujer -y no otra cosa- quien me enseñó que mi mundo era falso, que había crecido en la mentira y el engaño. Entonces empecé a leer otras cosas, a prestar atención a las noticias, analizar desde mi inexperiencia la importancia enorme que tuvo el 5 de octubre de 1988. Me bajo la urgencia por difundir esos hechos que yo recién conocía y entender la historia desde otro prisma. En una época donde no existía el internet y en las bibliotecas municipales no se encontraban revistas, diarios o libros que contradijeran la versión oficial, sólo me quedó la historia oral, contada por los grandes que tuvieron la bondad de explicarme algo que nadie hablaba, la enorme fractura que dividió a mi país para siempre.
No sé si fué ese encuentro casual lo que me llevó a estudiar periodismo, a ser cada día más radical y activista, a odiar y temer el abuso de poder y las armas, amar mi libertad y tener esta urgencia de comunicar. Posiblemente la semilla ya estaba y sólo bastaba un poco de agua para hacerla germinar. Los Zarpazos del Puma, y la integridad y lucha de Verdugo, fueron un tremendo baldazo.
Mientras escribo estas líneas, Patricia viaja el último tramo de su vida. Su cuerpo, agotado por la lucha contra el cancer, cedió la batalla el domingo recién pasado. Yo, encerrada en mi mundo mezquino no lo supe hasta hoy, que la lloro con la misma tristeza personal con que lloré a los muertos de sus libros. Lloro porque siento que perdí a mi querida maestra y me siento un poquito desamparada, ya no estará su pluma valiente para enfrentar a los tiranos del pasado y los del futuro.
Sólo me queda darle las gracias por el enorme regalo que me dio, un día cualquiera cuando tenía 12 o 13 años.
la tapa del libro no es la original... la versión que llego a mis manos no tenía los destacados en rojo, pero debajo se puede observar el helicóptero que tanto me llamó la atención. Mi libro lo presté y nunca me fue devuelto. Deuda pendiente....
miércoles, diciembre 19, 2007
Mi mágico viaje al fin del mundo
Un buen día me dijiste “ven”, y sin pensarlo te dije “voy”. No necesitaba meditarlo, la oportunidad de ir al fin del mundo en busca del amor no se da todos los días. Y yo, que soy media adicta a enamorarme, tenía lista mi mochila.
La gente me preguntaba si estaba nerviosa. ¿nerviosa de qué?.. ¿de verte? ¿de ir tan lejos por un desconocido?. Pero de qué iba a estar nerviosa, si te conozco desde otras vidas. Y llegó el día y me llamaste mientras subía al avión que me llevaría hasta tu tierra. Cada parada era más cerca de ti, prendía mi celu y mensaje tuyo.
Llegué a la pampa en medio del viento y las nubes. Espero mi maleta, te veo, me ves, estas ahí, a dos metros, y mi maldita mochila no aparece. Finalmente, después de 20 minutos que parecen días, salgo a tu encuentro. Un beso eterno, mis labios te recuerdan. Tomados de la mano salimos al transfer mientras una sonrisa se dibuja en nuestros rostros, mueca que no nos dejará por 7 días enteros.
Desde ese minuto hasta que me subí al avión de vuelta, viví en un mundo mágico. Una tierra que ni las más bellas fotos, ni las palabras más inspiradas lograrían describir su belleza. Y ahí, rodeada de esa naturaleza , me convencí que a mi lado estaba un hombre maravilloso que me quiere y que quiero con todo mi corazón.
Iniciamos un viaje juntos, aceptamos el desafio de querernos y conocernos, de construir un mundo donde sólo cabremos los dos. Se respira magia en el ambiente. Siento que todo este año fue para enseñarme a abrir mi corazón, aprender a querer sin refugios, sin importar que puede pasar mañana. Todo para estar ahí en el momento preciso y verte y reconocerte.
Tu eres mi polvo de estrellas, mi hombre, mi negrito maravilloso. La vida me bendijo con tu presencia y no tengo palabras suficientes para contar como me siento. Yo creí que quería, pero ahora sé que fueron pálidos ensayos, bálsamos para curar las heridas. Eras tú quien cruzaría mi destino, era yo quien te esperaba al fin del camino.
titititititititititititloviuuuuuuuuuuuuuuuuu
lunes, noviembre 19, 2007
Besos

Amo dar besos, besar, ser besada. Me parece una actividad fascinante, que además tiene múltiples beneficios para la salud y alegra el alma. Cuando se trata de besar soy como una quinceañera, puedo pasar horas abrazada, besando la cara, los labios, el cuello.
Es tan importante el tema de los besos que incluso sé si una relación puede o no funcionar al primer ósculo. El contacto de los labios por primera vez son mucho más que eso para mi; me hablan de la personalidad de quien me besa, que quiere de mi, que busco de él. Saboreo la química que se produce y, si no hay nada ahí, simplemente no sigo besando.
Mi boca es un sensor que filtra lo que no fue detectado en un primer acercamiento.
En este juego de besar, lo que más me gusta es hacerlo riendo. Reir y besar son los bálsamos que suavizan el alma.
¿Me habré vuelto adicta a los besos?? a los tuyos???... Que increíble fue verte y quererte para mi. Y ahora estas lejos pero te siento a mi lado, besándome, y no se cuanto dure este olor que dejaste impregnado en mi cerebro. Ame tus labios acariciando los mios, borrando huellas de otros besos, rompiendo con autopromesas de nunca más.
jueves, septiembre 27, 2007
aprender a decir adiós

Estoy en mis últimos días de vivir en Stgo y, aunque no me voy del todo, siento que otra etapa se quema para siempre. No es fácil dejar el hogar, el conjunto de cosas, gentes y amores que te han rodeado por un tiempo.. 3 años en éste caso.
Me cuesta pensar que ya no despertaré mirando el cerro San Cristobal, ni la tumba de mi Anais, que por un año a cuidado mi vigilia. Ya no la pienso tanto, o no con tanto dolor. Muchas cosas sanaron desde que ella partió y otras nuevas llegaron a invadir mi vida.
Con este cambio aprendo a no siempre hacer lo que quiero, sino lo que debo. No se puede tener todo en la vida y a veces es necesario sacrificar, perder algo para ganar otra cosa y, en éstos momentos la paz mental sólo llegará con la tranquilidad económica. Lo odio, nunca necesite éste tipo de cosas, pero la vida mundana, el mundo real como lo llama mi vieja, me consumió sin darme mucho cuenta.
Deudas, cifras rojas, insomnios angustiantes, son lo mismo que parálisis mental. No puedo crear cuando estoy así... me vienen las ansias de evadir, me pongo peligrosa.
Hoy me dí cuenta que ya no me cuesta tanto decir adiós si eso me protege del sufrimiento y el dolor. Y eso, poco a poco, me demuestra cuanto he recorrido y aprendido y aprehendido... amo la sutil diferencia entre esas palabras.
Sin muchos proyectos a largo plazo, vivo mi día a día a concho, entregando todo lo que puedo dar, el 100% de mi para dormir sin culpas. Ningún abrazo se queda guardado para otro momento. Locomotora que marcha intensa pero cautelosa, revisando cada paso firme que doy en esta tierra, procurando sólo llevarme a mi misma por delante. Si estoy inconexa otra vez pido disculpas, a veces pierdo el hilo de las ideas.
En fin.. como dicen por ahí.. la fiesta no termina hasta que la última vela se apaga.
martes, septiembre 04, 2007
Polvo de estrellas
Hago un descanso en mi trabajo para escribir estas necesarias líneas. Respiro profundo, ordeno las ideas, y me lanzo como una energúmena frente al papel en blanco. No hay caso, cuando escribo pierdo la noción de mi, vomito las palabras sin control, sin consecuencia lógica, relación tiempo espacio ni nada.
Ya van 3 semanas de este nuevo aire que no para de soplar. Primaveras que se acercan, deshumedecen el ambiente y llenan de colores la vida. Dicen que el mayor índice de suicidios ocurren en ésta época, sobre todo en mujeres… algo con el cambio de temperatura y las hormonas, todo florece y lo que no, muere lentamente.
A mi siempre me ha gustado esta fecha. Es un despertar, tanto que empiezo a dormir 4 horas diarias, la luz entra generosa a mi dormitorio, sacándome del letargo nocturno. Despierto contenta, aunque todavía esté frío afuera y el sol no siempre caliente mi día.
Hace mucho que no me sentía tan acompañada como ahora. Donde miro veo amor, rostros amigos que me sonríen con los ojos, esas benditas ventanas al alma. Ya no puedo enojarme con la vida, por más que trate a veces; apenas alguna rabieta pasajera, una que otra sacada de madre, y vuelvo a esta nueva alegría que no se quita. Ensayo caras serias frente al espejo, pero me río hasta por los poros.
21 días. Y las cosas dan para guión de película. O quizás no tanto, pero para mi si. Se suman y suman a mi lista de increíbles más momentos, personas y lugares inolvidables, un montón de historias para rellenar mis horas. El cosmos se presenta completo, abierto, lleno de significados que comprendo como si siempre hubiese podido leer las estrellas. Soy poderosa porque los tengo a todos ustedes conmigo, y los llevo siempre en mi corazón, no importa donde esté mañana o pasado, o el proximo año.
Agradezco a la vida, a los dioses, y ya prontito parto a buscar la estrella que me tienes de regalo.
El ojo es de Nico.
viernes, agosto 17, 2007
dos volteretas y un salto al costado
Hace un par de días descubrí algo nuevo. Es sumamente inteligente vivir la vida al contado porque nadie te devuelve la garantía. Menos mal algo tenía intuido y no puse todos mis huevitos en una canasta (recordando un viejo comercial de algún banco o caja de ahorro o algo así) porque hubiese perdido como vil corralito. ¡de la que me salvé maigod!!!!. Pero si antes lo intuí, ahora lo tengo más que claro e vero; está bien hacer proyectos y tomar decisiones, pero siempre lo importante es vivir con los pies muy puestos en la tierra, sin dejar que los sueños invadan la vida real al punto de darlos por hechos.
¿porqué o como descubrí esto?... empíricamente pues, obvio…
Por una serie de cosas que no funcionaron como yo creía, hace poco más de un mes tomé la drástica decisión de tirar por la ventana los ramos que me quedaban pendientes para sacar mi titulo y partir a penas juntara plata al extranjero. Si, estaba chata de este país (lo sigo estando por lo demás), del chaqueteo para conseguir pega, del eterno pituto y de los horribles sueldos. Después de ver los pro y contras, además de un empuje extra de un amigo que está en Mexico, partí a Valdivia a poner en práctica mis planes.
Una estadía que pensé sería de dos días se prolongó casi la semana. Y se me dio vuelta la tortilla. Al final todos esos peros que me habían llevado a la mandada de cresta estaban solucionados; parece de chiste las incomunicaciones dentro de una escuela de comunicación social, pero bueno… no voy a retomar el temita de la inoperancia que no vale la pena. De pronto estaba nuevamente en punto cero. En realidad en punto cero no, porque con las buenas noticias llegaron las malas: debo 800 lukas a la universidad y tengo que conseguirlas de aquí a fin de mes. Cuec.
En medio de estos cambios de planes fulgurantes tuve encuentros emocionales bastante fuertes. El primero fue la consolidación de una amistad que se dio hace muy poco. Si Yuri, estoy hablando de ti won!!!!. Lo segundo fue encontrarme un día en medio del puente, con el sol haciendo brillar al rio y los lobos marinos durmiendo su siesta en medio de la costanera. Tuve que parar y tomar una foto. Eso me llevó a recordar mil y un momento hermoso, y me volví a enamorar de mi sur adorado. Después vino un tema pendiente, el final absoluto y clausura con punto final y sello de cera de lo que fue mi más importante relación de pareja, al compartir con él y su nueva novia –que en realidad no es tan nueva, pero para lo que va de nuestra historia si lo es- y darme cuenta que ese hombre que estaba frente a mi no es el que yo ame. Fuerte.
Y así como terminan algunas cosas, otras apenas comienzan. Me voy sintiendo cada día más fuerte y poderosa y la vida se desarrolla de la manera correcta. Ya no me molesta pensar distinto cada día, y tampoco sentir distinto. He vuelto a emocionarme y apasionarme; así como hoy le dije a una amiga, estoy enamorada del amor y por ahora eso me basta. Capaz que volví a la adolescencia, pero también es parte de mi reinvento como persona. ¿Quién puede decirme si esta vez será el indicado o no?, ¿Qué ley divina exige una duración minima del amor para que sea amor?. Lo que a mi me importa es que al momento de decir y hacer las cosas realmente las estoy sintiendo. Y bueno, después de tanto tiempo entumida, mi corazón ha latido fuerte y entusiasta.
Retomando. Porque la cosa de las señales se vuelve un tema recurrente y no puedo dejar de escribirlo acá. La misma noche que confirmé la muerte natural de mi enamoramiento por mi ex y que se había transformado en un enorme cariño (aunque comprendo que no somos amigos y tenemos casi nada en común) conocí a Nico. Debo reconocer que lo ví como la oportunidad de pasar un buen rato, un chico lindo que me miraba fijamente, levantando mi ego al mil… no me digan que es algo que pueda dejar pasar, ¿o si?. Y ahí estaba yo, coqueteando a las 4 y tanto de la mañana, cero pretensiones, adivinando como terminaría la noche. Y me equivoqué. Fuimos a comer, caminamos y hablamos, tomamos un taxi, me besó y buenas noches.
Cuando me fui a dormir no le di más vueltas al asunto. A veces se gana, a veces se pierde. En dos días partía de vuelta a Santiago, no me podía importar menos. Además, y aunque ya venía tambaleando la cosa por el cambio de planes estudiantiles, mi corazón estaba medio atrapado en el hemisferio norte. Pero no contaba con la insistencia de mi fallida victima, que consiguió mi número y con eso logró mi atención. ¡es que no hay nada más romántico que alguien se la juege por uno!!!!!!.
Hace tanto tiempo que no tenía un flechazo que había olvidado como se siente. Me pilló por sorpresa, no lo quiero, no sé que hacer con esta idiotez que tengo que no me deja respirar, que no me quita la sonrisa boba del rostro y me obliga a decir mamonerías todo el tiempo.
Las horas se me hicieron minutos. Hablamos sin despegarnos la mirada, de vez en cuando recordando que estaba en un lugar público, que había gente y algunos de ellos conocidos míos. Le conté lo que más pude de mi para que no me olvide, para sentir que lo conozco hace años, aunque ya sabía que eso no importaba. Caminamos al terminal casi sin mirarnos; como una autómata deje mi mochila, saque mi pasaje. Y entonces lo miré y me besó. Dulce… tan dulce!!!. Me subí sin mirar atrás o sabía que no me subiría.
Ahora ya pasaron 3 días y no hay hora que no lo recuerde y que él no me recuerde. Mientras escribo estas líneas mi celular suena dos veces. Corta. Ya lo sé.. estás pensando en mi. Ya muero por verlo y sonreírle a los ojos. Enamorada del amor, ya me ven.
Y si creían que la historia terminaba ahí, con un vivieron felices para siempre, están locos. Todavía falta. Mientras vivo mi cuento de hadas mi panorama profesional también se despeja. Me salio trabajo estable, y con buenas lukas. Y hoy, antes de empezar siquiera, me ofrecieron más responsabilidades y más lukas. Además me llamaron para otro proyecto de difusión, ésta vez una obra de teatro, lo que significa que SA. Comunicaciones va viento en popa (mi socia va a estar más que feliz con la noticia) y no necesitaremos vender el alma por unos pesos.
Acá va, creo, el post más largo que escribí. Y si lo reviso me doy cuenta que finalmente HOY tengo el equilibrio que tanto buscaba. ¿Habré estornudado tres veces sin darme cuenta?.
martes, julio 31, 2007
migración
Hace un rato que le vengo dando vuelta al tema del autoexilio... no tengo otra manera de llamarlo. Amo mi chilito, sus tierras y su gente; adoro esta familia de amigos y amores que he construido en mis 29 añitos, los lugares que conozco, las ciudades donde viví, pero siento que es hora de partir.
No consultaré al oráculo ni las estrellas, no leeré mi horóscopo ni buscaré signos salido de otros mundos. No esperaré nada.
Quiero viajar sin más peso que el de mi mochila, sin culpas ni temores. Ser capaz de vivir con mis decisiones sin mirar atrás. Dando pasos largos y cuidadosos, pisando con fuerza la tierra bajo mis pies hasta que encuentre el lugar donde quiera pararme un rato. Quiero aprender, conocer y conocerme. ¿Que puedo perder?, ¿Cuánto puedo ganar?.
Algo allá afuera me llama, como el bosque y la luna llama al lobo. Cierro los ojos y me veo en otros mundos... escribiendo, cocinando, trabajando. Ya dí el paso inicial, no cuento nada porque da mala suerte.
Si me voy.... me acompañan desde el corazon?.
jueves, julio 19, 2007
Vuelvo y escribo... pareciera que inconscientemente busco dejar fuera todo lo malo, olvidarlo rápidamente. O quizás resulta que no era tanto como yo creía. ¿Será que al fin supere el drama?.
Me siento, en todos los aspectos, como cuando tenía 18 años. Todo me entusiasma, tengo sed de conocer, aprehender y enseñar. Descubrí que la sonrisa puede más que las amarguras, que el vaso sí está medio lleno, sobre todo cuando la amistad es el hielo que no se derrite ni evapora. Que palabra bella, la amistad.
El cosmos se mueve con tanta rapidez que es difícil seguirle el paso. Luego de 29 años de reposo mi cerebro comprende.. y cuanto comprende!!!!!!!!. me faltan palabras para explicar esta llama que arde, explota y me agota. Me cuesta dormir, no paro de procesar. Me dedico a escuchar la música que tenía postergada y cada sonido me parece una clave para descifrar los misterios de la vida. Entonces leo el texto de mi amigo Guiseppe, sobre la alquimia y la música, y me pregunto... ¿acaso te sorprende?. Al rato mi amiga paulish me postea: somos todos partes de un solo cuerpo, un solo cosmos, hacer el bien a otros es cuidarnos a nosotros mismos. No sólo la entiendo, lo comparto plenamente. Un cuerpo, un espíritu, partido en 6 mil millones de almas y yo acá, buscando esa que se amolda perfecto con la mía.
Ya sé quien soy, reconozco el tamaño y forma de mi pieza del puzzle. Estuve tanteando opciones, con algunas me pasó que creí imposible no fuera aquella que buscaba... son casi perfectas, casi no se nota... con otras comprendí de inmediato que, aunque somos parte del mismo grupo, no junta ni pega.
Hace un tiempo mi bruja me dijo que la era de acuario predomina, que son años de cambios. Energías que se mueven como hace siglos no lo hacían; abriendo los chacras y despertando esa vieja sabiduría adormecida. Las conciencias despiertan, los signos están en todos lados. Y yo, como buena acuariana, siento como si viviera en el ojo del huracán. El caos me rodea, todo pasa por mis ojos en vertiginosa carrera, pero nada me toca. Ya no pretendo estirar mis brazos y parar el mundo; me dejo llevar, nada malo pasa, todo tiene un motivo.
Leo a Krista, que dice no hay apuro. Y se va la angustia. Reflexiono y me doy cuenta que no saco nada con apurar las cosas o patalear cuando no llego donde quería... se va el miedo al fracaso, el fracaso no existe. Quien dice que o cuando tienen que ser las cosas más que el propio destino?. Comprendo la verdad que encierra la paciencia y me doy cuenta que no lo soy. No se trata de apretar los dientes y esperar que la tormenta pase sino de caminar lentamente y con firmeza, a pesar de la lluvia y el viento, sin perder el rumbo ni la alegría de vivir sin doblegarse.
Llevo meses creciendo y asimilando tantas enseñanzas mal aprendidas. Es cierto que un gran dolor nos lleva a extremos de lucidez que rayan en la locura y sirven de nuevo punto de partida. Renacer. Reloaded. Dicen que el número 7 tiene un alto nivel de misticismo, una energía increíble. Y este año, precisamente en este mes 7, se cumplen varios 7 en mi vida.
- Hace 7 años volví a creer en el amor. (exactamente el 6 del 7 del 2000)
- El 7 del 7 del 2007 conocí la más nueva pieza del puzzle que construye mi vida.
- Hace 7 meses deje ir lo que había sido mi vida por 6 años. Un año antes de los 7.
- En este momento, en mi billetera hay exactamente 7 mil pesos... todo mi capital. Son 5 lukas, 2 monedas de quina, 7 de cien y 6 de 50.
- Tengo 29 años... si lo restamos me da -7... o invertido... 7
- Y a fin de mes llega a vivir la 7ma persona con quien compartiré éste departamento en un lapsus de 1 año.
- Supongo que deben ser muchas más.. pero el cansancio a las 2:50 de la madrugada no me dejan pensar claramente... ups.... 2:50 también son 7!!!!!!!!!!!.
(alguien noto otro siete en la lectura… desafío de ingenio)
Hoy me siento sabia. Nada a cambiado realmente; mi cuenta corriente sigue con alarmantes números rojos, sigo sin encontrar esa maldita pieza que agranda mis colores y las ganas de botar la caja a la basura siguen estando con fuerza. Pero algo se apoderó de mi, me volcó la ira, el odio y la desesperación y los transformó en alegría. ¿Será que algunas partes del entramado ya están más armadas y veo como a mi alrededor los pedacitos de almas toman forma clara?. ¿Será que al fin comprendí que si cuido el puzzle y lo observo con paciencia lograré completarlo sin mucho esfuerzo?.
Aparte y nada que ver: vendo productos ultra pro de peluquería. Si saben de interesados porfa me avisan!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!.
martes, julio 10, 2007
Jelouuuu, ¿te quedan neuronas?
A veces pienso que hay gente que no es más tonta porque no hay más horas en un día y punto. O en realidad que no saben pensar en otra cosa que en si mismos, dañando todo a su paso, sin importarles un carajo.
Cuando me encuentro con gente así termino batiendo mis brazos como loca, buscando una explicación en el aire… o talvez tratando de volar lo más lejos posible. Me desespero. Una siente que habla suuuuuuuper claro -o sea, más claro echarle agua- pero resulta que no te entienden; a las explicaciones sólo encuentras una cara confundida, algo ladeada, como si el problema fuera la posición de la cabeza y no que el cerebro lo tienen taponeado.
Ando con rabia, es que odio las inoperancias más que cualquier otra cosa.
Cambiando de tema… no, en realidad todavía no termino los descargos. Es que es tanto por lo que me gustaría manifestarme que no sé por donde empezar.
Estoy disconforme con mi país, con los políticos y sus descaros que ya son demasiado descarados y con los medios de comunicación que olvidaron que estaban para informar, educar y entretener… no crear monstruos zombis come farándula de cuarta. Me avergüenzo de nuestro súper cuerpo policial, que roba en sus horas libres y detiene a las victimas. Y porrrfavorr no me hagan hablar del sistema de salud publico.
Me eriza los pelos enterarme de esos nuevos caraduras, los famosos operadores políticos, que ganan una barbaridad para las barbaridades que hacen y dicen.
El puteo contra el transantiago es tanto que opté por mi duper nave de dos ruedas a pesar del frio y la lluvia. Después de las primeras semanas, donde sentí que casi moría con cada pedaleo, redescubrí porque amaba tanto mi bicicleta. Los que digan que en Santiago no se puede pedalear es mentira, una pobre excusa para justificar la flojera… otra cosa que detesto. Eso si, debo decir que el martes pasado me tercié con la agrupación de ciclistas, esos que una vez al mes se reúnen en plaza baquedano –donde siempre quiero participar pero olvido que día es- y los odié profundamente, aunque los motivos son harina de otro costal. Claramente, no era mi mejor momento.
Me manifiesto totalmente contraria a los calling center, servicios de atención al cliente y otras basuras que se inventaron para evitar el contacto face to face. Me los imagino al otro lado de la línea, un personaje que de ejecutivo no tiene nada, con cara de pocos amigos y más concentrados en su juego de solitario que en escuchar mis problemas con el celular, el cable, el internet, mi plata, la pizza que pedí hace dos horas (que finalmente llega, helada y con carne cuando soy vegetariana y el local está frente a mi casa) o la emergencia de turno.
Y por ultimo, pero no menos importante, me declaro enemiga número uno de la falta de neuronas. Si, es cierto que ya lo dije, pero tengo que repetirlo. Es que me revienta, me carga, me dan ganas de matar gente. En serio… Por ejemplo, ¿a que retardado mental se le ocurre mandar un técnico de vtr un domingo en la mañana, cuando claramente se le dijo que por ningun motivo mandaran alguien ese día?. Y una con toda la caña encima, babeando la almohada, sin más remedio que levantarse como puede y contestar el maldito citófono. Claro que me emputecí, garabatié al tipo, que debe haber puteado su mala suerte, y busqué nuevamente el dulce manto del sueño.
¡Ya lo decía mi abuela, que en este mundo no existe dios!!
Hechos los descargos, vuelvo al movimiento zen.
viernes, julio 06, 2007
Reseteate

A veces quisiera ser una computadora. Si falla el sistema, aprietas un botón y listo, reset...
Pero como tristemente he aprendido, los humanos somos tan imperfectos que tenemos que vivir las penas una y otra vez, así como lo hace Bill Murray en "el día de la marmota", una de las películas más sabias que he visto en toda mi vida. Probablemente la cinta tenía una meta mucho más comercial, onda peli de vacaciones (junio-julio), donde lo importante es llenar teatros. Pero también tiene su lado crítico, el ácido humor de Murray y su siempre cara de astío, ademas del delirante guión donde cada día es el mismo día.
Me rallé con el tema de la pelicula, pero es que ya parece talla esto del deja vu, repetir experiencias, golpearse con la misma piedra dos, o 3, o mil veces. Y si, con piedras me refiero a un prototipo de hombres, que al parecer son los que me atraen. Mala cosa, señorita Valeria... pero realmente todavía no sé como descubrirlos a tiempo.
Anoche leí las cartas que me escribió uno de mis primeros modelitos de exportación. No fue un amor a distancia, pero dentro de nuestras sanas locuras estaba escribirnos todas las semanas, sólo para mantener viva la magia del correo y la estampilla. Llegamos a mandarnos regalos a través del cartero, desde galletas de mantequilla a una rica weed casera. Nos escribíamos para contarnos el día a día, alguno sueño, la letra de alguna canción o test de personalidad inventados en el minuto. También hablábamos de nosotros, nos invitábamos a carretes o citas, y terminamos ironizandonos. Incluso recuerdo de dos cartas que fueron puras peleas!!!!.
Sigo divagando.. lo siento, ahora si que si que voy al grano.
Resulta que encontré algunas de estas cartas, olvidadas en una de las mil cajas que vengo arrastrando desde el fin del mundo. Y las leí. Todo bien, muy lindo, hasta que me encontré con aquella carta que corta la leche, donde me dice que esta imposibilitado para el amor. Ese maldito "soy yo, no tu" que desarma. Porque, ¿Como le discutes a alguien que claramente asume su falta de compromiso casi como una maldición gitana, que si pudiera cambiar lo haría encantado?.
Al final, casi todos los que logran entusiasmarme, y lo digo tanto por lo intelectual como lo físico, resulta que están indispuestos para el amor. Ya me pienso que cuando chicos hubo una epidemia que bloqueo el corazón de una generación completa; pero no, resulta que mis amigos están todos de lo más sanitos y sólo mis novios salieron con el problema de fábrica. Ah, que nadie me venga que no existe la mala suerte entonces!!!.
En fin, tal como lo hice con ese fallido romance, me reinvento. Al menos ahora ya aprendí que puedo entusiasmarme pero no proyectarme, querer y no esperar ser querida, y no odiar a nadie. Me recupero más rápido, porque tengo menos tiempo que perder... en el sentido que la vida es corta y no me la quiero pasar en llantos de magdalena.
Sigo sin entender la frase autoculpatoria/martir/caballerosa del "soy yo el idiota"... pero cada día menos me la creo. Obvio que soy yo, por tener el molde pegado. Y mientras no se me quite la mala costumbre, decidí olvidar un rato a los hombres y dedicarme al deporte, que al menos no me manda sin previo aviso a la lona.
El Día de la Marmota. 1993
Director: Harold Ramis
Elenco: Bill Murray, Andie Macdowell








